Quería escribir una vez por semana al menos. Las primeras semanas entre el acomodo y lo precario, no pude. Sentía que iba a escribir cualquier cosa y que entre líneas estaría un AYUDA. Por esa tonta excusa, no pude plasmar todas las alegrías pequeñas que me dieron:
– Comprar mi bicicleta
– Comprar mi tetera/calentador de agua para bañarme
– Enterarme que tenía todo cerca, salvo el cajero, al que debía acudir frecuentemente, ya que las tiendas cercanas sólo aceptan efectivo.
-El “mudarme” al departamento contiguo (un poco más grande) antes de haber cumplido un mes.
– Los detallazos que tuvo mi rentera conmigo.
Llegué con 3 Maletas y una caja. Dentro de una maleta, un colchón inflable. En mi cabeza pensaba: Tomaré fotos de todo vacío y después de cómo va quedando. Pero me olvidé que era YO, que no estoy a gusto con lo estático. Y cada dos por tres cambiaba todo.
Llegó el frío y casi todo el invierno tuve una tos molesta. Recordemos que seguíamos con el nervio del Covid, estaba la segunda ola a todo lo que daba y ni luz de la fecha de vacuna. A veces me costaba salir por la verdura (a 5 cuadras) porque me cansaba demasiado. Un día iba pedaleando por una mini cuesta (el pueblo es casi todo plano) y me decía: “Teresa, ya estás mayor para ésto. Quieres pensar que es el segundo aire y no”. En eso, me pasa un señor de no menos de setenta años, en un triciclo, y en el triciclo, su esposa de pasajera. Me reí bastante para mis adentros, descubriendo que lo mío era excusa.
Pasó el invierno entre búsqueda de trabajos nuevos, atender a clientes cautivos, apoyar a Raúl en la búsqueda de su trabajo y preguntarle a la casera que cuándo diablos iba a llegar el calor del que todo el mundo se queja, ya que seguía durmiendo en hamaca y con cobija.
Me arrepiento bastante de no haberme puesto bruja conmigo misma y obligarme a escribir. Ya retomé. Ya ni llorar es bueno. Tengo bastantes anécdotas de mi nueva vida. Unas dan risa (la mayoría), otras un poco de miedo.
Para ponerme al día, intentaré hacer mini resúmenes bimestrales.
SOY FELIZ 🙂
